Árbol de cacao. Ilustración del Códice Fejérváry-Mayer (detalle). Museo de Liverpool.

La reina Isabel, aunque parece ser que sí llegó a conocer las semillas de cacao después de que Cristóbal Colón las recogiese en su cuarto viaje, no llegó a probar el chocolate. Y no sabemos si hubiera sido de su agrado ese extraño néctar amargo, picante y lleno de especias, que degustaron hace ya casi 500 años los conquistadores españoles que llegaron a territorio Azteca y Maya. Pero el chocolate quizás fue uno de esos efectos colaterales de la llegada de los españoles a las Indias que más repercusión y mayor evolución ha sufrido con el paso del tiempo.

Pero para estas culturas americanas el chocolate era algo más que una bebida, el cacao tenía un gran valor comercial, social y divino. Compraban, vendían y pagaban sus tributos con semillas de cacao (entre otras cosas) y servía como ofrenda tanto en funerales de la clase alta, como a dioses: Quetzalcóalt, dios encargado de traer el cacao a los aztecas, o Ek Chuah, dios del cacao y de la guerra para los mayas. Pero poco a poco, el chocolate como bebida se fue popularizando entre las clases sociales altas o, incluso, se sabe que los soldados lo empezaban a tomar antes de la batalla para aprovecharse de su valor energético, medicinal y vigorizante.

Pero para saber qué tipo de chocolate se encontraron los españoles que llegaron a ese Nuevo Mundo, tenemos que recurrir a dos fuentes principales que nos narran con gran detalle y precisión la vida y costumbres en las culturas de aquellas lejanas tierras: Fray Bernardino de Sahagún y Bernal Díaz del Castillo.

Ilustración sobre la preparación de chocolate. Historia general de las cosas de Nueva España. Fray Bernardino de Sahagún.

El misionero francisano Fray Bernardino de Sahagún (1499-1590) plasmó todas sus impresiones en su Historia general de las cosas de Nueva España, documento escrito entre 1540 y 1585, también conocido como Códice Florentino (ya que se conserva en la Biblioteca Laurenciana de Florencia). En él hace varias veces referencia al cacao en la cultura azteca explicando cómo se preparaba después de colado se lo levanta para que chorree… se levanta la espuma y se deja aparte, cuando y como se tomaba, y las mil versiones del mismo:

“[…] y en acabando de comer, luego se sacaban muchas maneras de cacao hecho muy delicadamente, como son cacao hecho de mazorcas tiernas, y es muy sabroso al beber; cacao hecho con miel de abejas; otro hecho con veinacaztli; otro hecho con tlilxóchitl tierno; otro colorado ( o con vainilla): otro vermejo; otro naranjado; otro negro y otro blanco: sacándolo en unas jícaras conque se bebía, y son de muchas maneras; unas son pintadas con diversas pinturas, sus atapaderos muy ricos, y sus cucharas de tortuga para revolver el cacao […]. Usaban también otras ahugeradas para colar el cacao.”

Fray Bernardino de Sahagún

Historia general de las cosas de Nueva España

Otra de las principales fuentes es el medinense Bernal Díaz del Castillo (1495-1584), quien participó en la Conquista de México y al que se le atribuye la autoría de Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (hacia 1568) y donde hace varias referencias al cacao en varias ocasiones y de manera muy diferente. Habla de cacao como tributo y objeto de disputas, como bebida energética y especial reservada en un primer momento a altos cargos sociales y personalidades tan importantes como el propio Moctezuma o Hernán Cortés, pero que también está presente en banquetes de importantes celebraciones donde el cacao con su espuma era deleite de hombres y mujeres.

“[…] Y demás desto, vinos los mejores que se pudieron haber; despues aloja y clarea y cacao con su espuma y suplicaciones; y todo servido con ricas vajillas de oro y plata…”

“Mas, ¡pecador de mí!, que no habían de ser tan codiciosos como son, que por el trato de unas como almendras que se dice cacao, de que hacen una cosa como a manera de brebaje que beben, que es muy bueno, sano y sustancioso, y como en aquella provincia lo hay muy bueno…”

Bernal Díaz del Castillo

Historia verdadera de la conquista de la Nueva España

Utensilios para la fabricación del chocolate en España. Fotografía de Amando Casado. Museo del Chocolate de Astorga (León).

Poco a poco el chocolate se fue popularizando y extendiendo, entrando en la Europa del siglo XVI a través de los puertos españoles. Esta bebida tan diferente a lo habitual en las culturas europeas, encontró dificultades para hacerse un hueco, pero que poco a poco, y muy probablemente en manos de monjes, fue evolucionando de bebida fría, amarga y especiada a bebida caliente y dulce, pero siempre reservada a las clases altas. Esta nueva bebida dulce se popularizó enseguida en España llegando a convertirse en una especie de “bebida nacional”, donde las chocolatadas después de misa se convirtieron en grandes actos sociales.

En la actualidad, el chocolate ya no es sólo esa bebida amarga y picante como marca la tradición mexicana, ni la bebida dulce y caliente como se popularizó en España, si no que al igual que a Bernandino de Sahagún le pareció encontrarse con mil de maneras de preparar chocolate en el Nuevo Mundo, nosotros nos encontramos hoy en día con un sinfín de variedades, formas, texturas, colores y sabores de disfrutar de esas almendras que se dice cacao”  sin necesidad de pertenecer a alta sociedad.

Por David García.

BIBLIOGRAFÍA:

AZCONA de, Tarsicio. Isabel la Católica: vida y reinado. La esfera de los libros, 2004.

DÍAZ DEL CASTILLO, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Madrid, Historia 16, 1987.

HARWICH VALLENILLA, Nikita. Historia del chocolate. Biblioteca de la Cultura Histórica. P21, 2018.

SAHAGÚN de, Fray Bernardino. Historia general de las cosas de Nueva España (Códice Florentino). Sitio internet: https://www.wdl.org/es/item/10612/view/1/1/

VALDEÓN BARUQUE, Julio. Artes y Cultura en la época de Isabel la Católica. ÁMBITO, 2004.