Conflictos, guerras, desastres, diferencias culturales, religiones, hambre, tecnología, abusos, lenguas, desinformación, desigualdad… la lista de factores que provocan la división del mundo puede ser muy larga. Pero también lo es la de elementos que ayudan a unir este mundo dividido: diálogo, educación, comercio, cooperación, intercambio, movilidad, derechos humanos, comunicación, libertad, diplomacia, solidaridad, cultura… y los museos, el patrimonio y los centros culturales también aportan su granito de arena.

“Museos uniendo un mundo dividido” es el lema que nos propone el ICOM este año para celebrar el Día Internacional de los Museos y desde el Palacio Real Testamentario, nos hemos parado a pensar cuál es el granito de arena que puede aportar este centro para apoyar el lema de este año y más aún si tenemos en cuenta las diferentes lecturas que existen del personaje histórico de Isabel I de Castilla, en quien se centra este centro de interpretación. Así que hemos pensado que en esta ocasión sean los espacios y las piezas que componen la colección de este centro las que nos cuenten por sí mismas de cómo conectan mundos divididos ¡Vamos a ello!

UNIDOS POR LA AVENTURA

Sala del Tercer Viaje de Cristóbal Colón.

Lo que empezó como una serie de viajes comerciales que ayudarían a continuar prosperando al reino de Castilla, acabaron convirtiéndose en viajes que conectaron dos mundos.

La sala del Tercer Viaje de Colón, que en estos momentos está siendo reformada y actualizada, es el espacio en el que el visitante siente más la unión de dos mundos separados, divididos por la mar océana, pero unidos a través de esos viajes que tantas puertas abrirían a ambos lados del mundo y que traerían conflictos, intercambios culturales y una nueva manera de entender el lugar en el que vivimos. Esta sala representa una época de cambio que nos hace sentir el deseo por lo desconocido, las ganas de saber, de descubrir nuevas culturas, nuevos mundos, nuevos sabores y olores, de enriquecernos culturalmente.

Este espacio nos presenta una parte del museo donde se unen las miradas críticas de cada visitante al comprender el pasado necesarias para construir un futuro diverso, pero sin divisiones.

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Breviario de Isabel la Católica.

Los Reyes Católicos tuvieron muy claro que las alianzas eran esenciales para unir fuerzas, hacer prosperar a sus reinos y alejarse de las costosas las guerras. Por eso la base de su política internacional consistió en crear alianzas con reinos vecinos a través de los matrimonios de sus hijas. Isabel emparenta con el vecino reino de Portugal; después lo hará María al fallecer su hermana mayor y casarse con el rey viudo Manuel I “El Afortunado”; Juana con los Austria que dominaban el Sacro Imperio Romano Germánico y Catalina con los ingleses. Uniones que a nivel político fueron satisfactorias, pero que se volvieron en su contra a nivel personal, pues el devenir que les esperaba a la mayor parte de ellas estuvo marcado por el infortunio.

Una de las alianzas matrimoniales que prometía ser muy fructífera para Isabel y Fernando es precisamente el origen del Breviario de Isabel la Católica, esta pieza expuesta en el palacio es cesión de M. Moleiro Editor (el original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Londres) y surge con motivo de la doble boda entre dos de los hijos de los Reyes Católicos, Juan y Juana, con dos de los hijos del emperador Maximiliano I de Habsburgo, Margarita y Felipe. Esta pieza está abierta y expuesta precisamente por la página donde aparecen ilustrados el escudo de los Reyes Católicos y los escudos de estas dos nuevas parejas.

Sería el inicio de una nueva era para la monarquía europea.

UNIDOS POR EL ARTE

Yeserías y aliceres del palacio

Estas casas reales de Medina del Campo contaban con coloridas yeserías y aliceres, algunas de ellas conservadas en el Museo de las Ferias en esta misma localidad, que decoraban paredes y zócalos al más puro estilo nazarí. Este tipo de decoración es quizás uno de los elementos que mejor nos muestran la unión de estos dos reinos divididos por conflictos. Un arte que mezcla la influencia islámica en territorio cristiano, patrimonio compartido, pero que encaja perfectamente al igual que los pedacitos de cerámica que componen esos paños de zócalo llenos de geometrías imposibles. Un mestizaje que pone de manifiesto las influencias culturales y artísticas entre estos dos marcados mundos divididos.

SABORES Y AROMAS QUE UNEN

Gastronomía y vino en la época de los Reyes Católicos

¡Qué mejor que sentarse a la mesa para unir sabores, aromas, culturas!

La gastronomía cruza fronteras físicas y políticas, sociales y culturales. Potentes potajes castellanos aderezados y enriquecidos con especias, sabores y perfumes llegados de otros mundos, de otras culturas. Recetas que viajaron miles de kilómetros, que fueron transmitidas a través de los siglos y que en la actualidad forman parte de nuestros recetarios más tradicionales. Ingredientes como cítricos, patatas, tomates, especias, azúcar, cacao… tan representativos de otros mundos, de otras culturas, que sin ellos hoy seríamos mucho más pobres.

Y qué hay de esas humildes mesas que juntaban a vecinos de mundos aparentemente divididos en torno a ricos manjares y de esos grandes banquetes de palacio que apaciguaban embajadas y terminaban en grandes tratados de unión y cooperación.

Comer sentados en la misma mesa, compartiendo lugar, sabores, aromas y buenas conversaciones siempre han ayudado a unir, a conocernos mejor, a acortar distancias culturales, políticas y sociales.

LEGADOS QUE UNEN

El testamento de Isabel I de Castilla

Una de las piezas clave que los visitantes encuentran en el palacio es uno de los documentos más importantes de aquella época. El testamento y codicilio de la reina Isabel son unos de esos documentos que reflejan muy bien un momento histórico, lleno de cambios, de novedades y de incertidumbres. Un documento que resume todo un reinado, creando una nueva identidad para el reino de Castilla, apuesta por la unidad política y cultural de sus territorios y de los que vivían en ellos, lo que llevaba implícita la palabra “conflicto” en ámbitos políticos, religiosos, culturales y sociales. En estos documentos nos encontramos con el afán de una reina por expandir su religión hasta el último confín de su reino y alentaba a sus sucesores con ir más allá, con todo lo que esto implicaba. Pero, por otro lado, refleja su lucha por mantener la igualdad de sus súbditos sin importar en qué lugar de su extenso reino vivieran, sin importar raza o condición social.

Un documento que hay que saberlo entender con la mentalidad de hace más de 500 años, con la pensamiento de los inicios de la Edad Moderna.

A través del recorrido que nos han ofrecido estas piezas y espacios del Palacio Real de Medina del Campo, hemos recordado historias, acontecimientos históricos y situaciones políticas y sociales que nos muestran las diferentes maneras en las que a lo largo de la historia se han intentado unir este mundo tan dividido. Son historias de alianzas, de conflictos, de descubrir nuevas culturas que nos ayudan a comprender e interpretar mejor el mundo de hoy en día, a hacernos más abiertos y a entender el mundo desde diferentes perspectivas.

Este también es el poder de los museos, el de hacer reflexionar al visitante sobre momentos del pasado para evaluar mejor el presente poder influir positivamente en el futuro.

Por David García Esteban.

Historiador del Arte, conservador y gestor cultural.