A la hora de leer y analizar el testamento de Isabel I de Castilla, hay muchas cosas que llaman la atención, pero hay una palabra que se repite constantemente: 0trosí. Esta palabra, nada extraña para abogados y letrados, proviene del latín “altĕrum” (otro) y es utilizada en el lenguaje jurídico. Se utiliza como sinónimo de “además” y se suele usar para añadir algo adicional a una petición principal. 

«Otrosí, conformándome con lo que debo e soy obligada de derecho, ordeno e establezco e instituyo por mi universal heredera de todos mis reinos y tierras e señoríos y de todos mis bienes raíces después de mis días, a la ilustrísima princesa doña Juana […]»